

El cuidado de tu cabello creado
por crespas como tu.
El 90% de las crespas creció alisando su cabello. Nosotras también.
Durante años buscamos "arreglar" lo que no entendíamos. Hoy nos dimos cuenta de que nuestros rizos nunca fueron difíciles, solo estaban esperando ser entendidos.
Si tu historia se parece un poquito a la nuestra, bienvenida.
Creamos Es de Crespas para ofrecer lo que nunca encontramos: productos y rutinas que respetan tus rizos y te ayudan a amarlos, no a cambiarlos.


Nuestra esencia
Lo que somos, lo que creemos, lo que queremos construir contigo.
Es de Crespas nace del deseo de sanar:
sanar la relación con nuestro cabello y sanar la relación con nosotras mismas.
Nuestra esencia es acompañarte en ese viaje.
Aquí no estás sola, aquí no tienes que “arreglarte”, aquí no tienes que ser distinta para pertenecer.
Aquí puedes ser tú, tal como eres.
Celebramos tu forma natural, tus procesos y tus ritmos.
Queremos que tu cabello te recuerde que eres única, valiosa y auténtica.
Eso es lo que construimos todos los días.
Esa es nuestra esencia.

Cómo nació Es de crespas
A veces los sueños empiezan sin darnos cuenta
Lo mío empezó casi sin querer… como un hobby, como una curiosidad más en medio del caos que vivía. Durante años experimenté con mi cabello sin entenderlo, sin saber escucharlo y mucho menos amarlo. Siempre estaba buscando “arreglarlo”, “domarlo”, “hacerlo ver como el cabello de las demás”. Y en ese intento, me perdí muchas veces.
Mientras aprendía a querer mis rizos, sin darme cuenta empecé a compartir ese proceso. Y lo que parecía un pasatiempo se volvió algo más grande: mujeres escribiéndome, pidiendo consejos, creando una comunidad que creció junto conmigo. De repente, ya no era solo Ale hablando de rizos: era una comunidad. Era una marca. Era un propósito.
​​
Hoy vivo de aquello que comenzó en silencio, desde casa, como un intento de entender mi propio cabello… y terminó transformando mi vida por completo.
​​
Es de Crespas se convirtió en un viaje de transformación, donde cuidar el cabello fue la puerta para aprender a cuidarnos a nosotras mismas.





